100 años de Confederaciones Hidrográficas

Los cambios de mentalidad y la consideración del agua como fuente de vida y desarrollo del territorio, hicieron posible que en en el siglo XX el entonces Ministro de Fomento, Rafael Benjumea, promoviera la creación de las Confederaciones Sindicales, germen de las actuales Confederaciones Hidrológicas.

A propuesta del Ministro de Fomento y de acuerdo con su Consejo de Ministros, el rey Alfonso XIII aprobó el 5 de marzo de 1926 el Real Decreto, decretando que "En todas las cuencas hidrográficas en que la Administración lo declare conveniente o en que lo solicite el 70 por 100, por lo menos, de su riqueza agrícola e industrial, afectada por el aprovechamiento de sus aguas corrientes, se formará la Confederación sindical hidrográfica" y la creación de la Confederación Hidrográfica del Ebro, la primera Confederación.

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