16 abr 2026

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) publica un informe sobre la gestión de las avenidas provocadas por el histórico episodio de lluvias registrado en febrero de 2026

• La borrasca Leonardo se confirma como el suceso más crítico de una cadena de borrascas que se prolongó durante 25 días.

• Las grandes infraestructuras hidráulicas evitaron daños mayores al laminar hasta el 98% de las avenidas en algunos sistemas.

• La coordinación con otras administraciones y con Portugal fue clave para la gestión de caudales.

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), organismo autónomo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha hecho público el informe detallado del episodio de lluvias acontecido entre el 23 de enero y el 16 de febrero de 2026. Este documento técnico, titulado “ INFORME DEL EPISODIO DE LLUVIAS DEL 23 DE ENERO al 16 DE FEBRERO DE 2026”, analiza un periodo excepcional caracterizado por la concatenación de siete borrascas que elevaron el volumen almacenado en la cuenca en 2.501 hm³, hasta alcanzar un máximo de 9.204 hm³ (el 83,3% de la capacidad total de la cuenca).

Leonardo: el punto crítico del episodio
De todas las borrascas que afectaron a la demarcación (Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y Oriana), la denominada Leonardo fue el evento más crítico. Iniciada el 4 de febrero, esta borrasca arrastró una masa de aire tropical con una cantidad de precipitación anómala para la época, dejando lluvias extraordinariamente persistentes. Durante este periodo, se registraron los caudales máximos de entrada en la mayoría de los embalses, provocando crecidas en los ríos que supusieron el mayor desafío técnico del episodio.

El papel vital de las infraestructuras de laminación
El informe destaca la eficacia de las grandes presas para proteger a las poblaciones aguas abajo. Gracias a la gestión de los embalses, se logró una reducción drástica de los caudales punta. Así en el Sistema de Cabecera, las presas de Entrepeñas y Buendía laminaron la avenida en un 97% y 98% respectivamente, con caudales de salida cercanos a los 7 y 3 m³/s frente a entradas de hasta 220 m³/s.

Mientras en el extremo occidental de la cuenca, el embalse de Gabriel y Galán sobre el río Alagón, permitió la laminación de más del 70% de una punta de entrada de 875 m³/s, evitando que daños en la ciudad de Coria. Asimismo, el embalse de Alcántara redujo en un 33% el caudal de entrada de 5.155 m³/s, retrasando además el pico de salida en más de 57 horas para minimizar el impacto aguas abajo.

Gestión de avenidas y coordinación interadministrativa

El informe también contiene información detallada de las labores de coordinación con otras administraciones. La gestión de este ciclo de 25 días de borrascas ininterrumpidas fue posible gracias a una intensa labor de seguimiento y comunicación. La CHT mantuvo una coordinación constante con diversos organismos. Se asistió a un total de 28 reuniones de la Unidad de Valoración de Riesgos (UVR) de la Dirección General de Protección Civil y a 16 reuniones con las Comunidades Autónomas de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura como órgano asesor en el contexto de los planes de riesgo de inundaciones gestionados por las diferentes protecciones civiles de cada una de las comunidades autónomas afectadas.

Igualmente se mantuvo una comunicación fluida con las autoridades competentes de la República de Portugal. Se intercambiaron más de 90 avisos con la Agencia Portuguesa do Ambiente (APA) al superarse umbrales de 1.500 m³/s en los desembalses desde la presa de Cedillo, cumpliendo así con los indicadores acordados entre ambas partes.

En conjunto, el organismo de cuenca emitió más de 2.000 boletines con información de aforos y volúmenes embalsados en aplicación del PROTOCOLO DE COMUNICACIÓN Y AVISOS DE LA INFORMACIÓN HIDROLÓGICA EN CASO DE CRECIDAS, independientemente de que toda la información se encontraba disponible en tiempo real a través de la página web.

A su vez, los datos obtenidos han sido esenciales para validar y mejorar la cartografía de peligrosidad del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI). El contraste entre los modelos predictivos y las superficies de inundación captadas por el satélite, han permitido ajustar la cartografía de las zonas de flujo preferente, mejorando la resiliencia del territorio ante futuros episodios extremos.

La finalización de este episodio cierra un momento histórico en la cuenca, que el día 20 de febrero alcanzó uno de los máximos históricos de volumen almacenado con 9.204 hm³ (83,3% de su capacidad), próximo al máximo histórico de 9536.56 hm³ registrado el año pasado.

El informe completo ya está disponible para su consulta en el enlace: https://www.chtajo.es/publicaciones , de la web oficial del organismo.

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